DAMA DE AZUL. ANTONIO GISBERT

DAMA DE AZUL. ANTONIO GISBERT
GISBERT PÉREZ, Antonio
S.XIX
Mal estado de conservación, presentaba desgarros en el lino y pérdida de capa pictórica.
130×96 cm

final foto 1

El  estado inicial de conservación de la obra “Dama de azul” del pintor alcoyano Antonio Gisbert, era muy precario. Llegó a nuestras manos con una intervención de restauración anterior.
El soporte de la obra original es una  tela de lino. Había sufrido un desgarro en la tela de grandes proporciones, con pérdida de preparación y película pictórica.
En la época que se intervino, cualquier obra que sufría una rotura en la tela, por pequeña que fuera, sereentelaba. La presente obra estaba adherida (acción de reentelado) a una tela de algodón. Esta intervención estaba destinada a
devolver a la obra su cohesión matérica, para que el soporte textil volviera a cumplir su función de sustentar la pintura. Hoy en día la restauración de obras de arte tiende a ser menos intervencionista. La teoría recomienda la mínima intervención en la obra. Es decir, la intervención siempre debe ser la mínima posible, para que se note poco la mano del restaurador.
Volviendo a nuestra obra, la tela de algodón que se había usado para la intervención, es una tela de mala calidad, poco resistente a la degradación física y biológica. Esto añadido a que, hoy en día, tenemos mejores recursos, telas y adhesivos, y técnicas menos agresivas, aconsejaba eliminar el reentelado; aunque supusiera una nueva agresión para el soporte y la pintura.
Tras proteger la película pictórica con un adhesivo suave y papel japonés, procedimos a retirar la tela de algodón.El adhesivo usado para el reentelado era un adhesivo de origen animal, que se degrada por la acción de los microorganismos y termina perdiendo su poder como adhesivo. La tela se retiró fácilmente, a tiras para controlar la tracción sobre la pintura. El problema mayor fue el adhesivo, ya que impregnaba la tela original y se debía retirar porque es un caldo de cultivo para los microorganismos, como hemos mencionado. Estos aceleran la degradación de la tela, haciendo que pierda su función de soporte, convirtiéndose en un material quebradizo. El adhesivo antiguo, se retira aportando humedad y retirándolo cuando se va ablandando, en forma de damero, hasta eliminar la mayor cantidad posible. Esta acción es más agresiva porque puede deformar la tela original, y se debe realizar con gran cuidado, llegando hasta el equilibrio que el restaurador considere aceptable entre la eliminación del adhesivo y el deterioro de la tela original.
Una vez finalizado este proceso, se procede a unir el desgarro con las técnicas actuales. Se utilizan hilos preparados con adhesivo termo fundible o natural, pequeños parches de telas sintéticas o de lino sin apresto que se asemeje al original, siempre a criterio del restaurador, tendiendo a la reversibilidad, respeto al original  y mínima intervención. Lo que se pretende con estos criterios es preservar la obra para el futuro, y si en él se descubren mejores técnicas de restauración, se puedan emplear sin problemas, retirando nuestra intervención, que habrá dejado la menor huella posible.
Una vez finalizada la unión de desgarros se retira el papel y el adhesivo de protección y se procede a lalimpieza de la película pictórica. Esta es otra fase delicada, ya que como hemos dicho, las restauraciones antiguas eran muy invasivas. La película pictórica original desaparecida, se había  restituido invadiendo zonas de pintura original y con la misma técnica pictórica que usó el pintor en la ejecución de la obra, el óleo. La eliminación de estos repintes es peligrosa porque se necesitan mezclas de disolventes muy potentes, para ser eliminados, y debe llevarse cuidado de no barrer pintura original.
Tras eliminar todos los repintes se procede a reintegrar la pintura original perdida, con materiales reversibles, distintos
del original, como la acuarela, y con técnicas que diferencien nuestra intervención, el regattino(pequeñas líneas de colores paralelas o que siguen la pincelada de la obra, según los casos) Permiten devolver la legibilidad a la
imagen representada, sin confundirse con la pintura original. Se aprecian al observar de cerca la obra.
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