Colección Diputación

La Diputación Provincial de Alicante desde sus inicios se ha erigido como el gran baluarte del desarrollo artístico y cultural de la provincia. Encargándose siempre de conservar y mejorar su patrimonio.

La idea de crear una Colección Artística de la Diputación parte de 1838 cuando se crea la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos, con motivo de la Real Orden del 27 de mayo. Cuyo fin era la creación de Bibliotecas y Museos Provinciales con las obras procedentes de la Desamortización eclesiástica de Mendizábal de 1835. Es así como la Comisión Provincial conservó las obras religiosas procedentes de los conventos desamortizados.   Desgraciadamente en la actualidad no se conserva una relación de las obras y se desconoce cual pudo ser la localización final de la mayoría de ellas. Aunque si podemos estar seguros de que gracias a este encomiable proyecto llegó hasta nosotros una de las piezas más importantes de la Colección, la tabla del Calvario de Cristo, obra del siglo XVI de Rodrigo de Osona. Procedente del antiguo Convento de Capuchinos de la capital.  

La labor benefactora de la Corporación continuó en esta segunda mitad del XIX con la integración en la Colección del gran lote de obra pictórica perteneciente a la Escuela de Dibujo y Pintura del Real Consulado Marítimo y Terrestre de Alicante. Fundado por Carlos III en 1785 y desaparecido en esas fechas.Fue el lugar donde se formaron gran cantidad de artistas alicantinos siguiendo la estética de las academias neoclasicistas de la época. Obras de autores como Suarez Ordoñez, que fue Director de la Escuela, José Aparicio, Vicente Rodes o José Peyret. Y obras importantes de autores ajenos a la Escuela como el retrato oficial de Fernando VII, pintado por Vicente López, pasaron así a formar parte de la Colección Provincial.

Otra fecha importante para la formación de la Colección fue 1863 cuando la Diputación, al igual que otros organismos oficiales, decidió apoyar la creación artística alicantina mediante la concesión de una serie de becas de formación, también llamadas pensiones, para que los artistas pudieran ampliar sus estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de Madrid y, después, en los grandes centros del arte mundial Roma y París. Fue así como se formó el gran núcleo de pintura del XIX que alberga la Colección actual, con los ejercicios del examen para obtener la beca y los cuadros y esculturas obligatorias que los artistas enviaban desde el extranjero.

El primer pensionado fue Bushell, quien remite a la Diputación de Alicante Atardecer en Florencia, y le seguirían Agrasot, Lorenzo Casanova, Cabrera y Bañuls, entre otros. Y con sus obras se refleja la estética de la época que comprende desde la pintura de ” historia” a la de género, el paisaje y el retrato, la temática social y el modernismo.

Estos autores fueron los que también participaron en las primeras Exposiciones Provinciales y Nacionales de Bellas Artes, iniciadas en 1856, alcanzando gran número de medallas. A partir de 1944 se hicieron estas muestras de manera más regular, engrandeciéndose así, en calidad y cantidad, los fondos artísticos de la Diputación.

De nuevo 1932 fue una fecha significativa para la Colección pues se inauguraba la sede del Palacio Provincial, obra del arquitecto Vidal Ramos. Entonces para el ornato del Salón de Actos se solicitaron, en calidad de depósito a la Dirección General de Bellas Artes, obras pictóricas procedentes del Museo de Arte Moderno, actualmente del Museo del Prado. Que todavía hoy se conservan aquí. Son pinturas de artistas premiados como Nicolás Raurich, José Soriano Fort, Salvador Tuset o Joaquín Bárbara y Balzá.

La política de adquisición de obra continuó con los Concursos Nacionales y Provinciales, en los años cincuenta y sesenta, con las obras premiadas de artistas tales como Lozano, González Santana, Pérezgil, Juana Francés. Y con los Certámenes Provinciales de Artes Plásticas y el Premio Azorín de pintura y escultura.

En 1955 la Diputación Provincial amplió su colección debido al embargo de la Colección de Juan de Rojasde grabados, dibujos y litografías de los siglos XVIII al XX.

Fue 1970 otra fecha importante para la Colección de la Diputación, pues el 3 de noviembre Don Rafael Beltrán de la Llave donó a la Diputación un conjunto de piezas de arte, que había pertenecido a su familia o bien las habían adquirido. Entre las cuales había porcelanas, abanicos, miniaturas, grabados, valiosos muebles datados de los siglos XVI al XIX, y una magnífica colección pictórica que incluía obras de Pericás, Bañuls, Agrasot y Esquivel, entre otros. Todo ello demostrando el gusto estético de una familia burguesa del XIX alicantino.

También en 1971 la Diputación compró a Don Ramón Quiles su colección de cerámica, pintura y esculturaque había estado expuesta en el barrio de Santa Cruz con el nombre de Museo de Cerámica. E incluía obras de autores alicantinos como Alberola, Agrasot, Varela y Gastón Castelló.

En esta misma década de los 70, la diputación empieza a preocuparse por las nuevas corrientes artísticas, impulsando las convocatorias de Artes Plásticas. Las obras premiadas en estos certámenes eran adquiridas por la diputación, engrosando de esta manera los fondos con piezas de lo más actual.

En la actualidad estas convocatorias siguen vigentes a las que se ha incorporado la modalidad de fotografía. Gracias a las convocatorias de Artes plásticas se cuenta con obra de Polín Laporta, Pedro Picó, Antoni Miró, así como de muchos artistas emergentes alicantinos y nacionales.

Los años ochenta destacan por las adquisiciones de obras pertenecientes a autores españoles inmersos en las vanguardias como Antoni Tàpies, Rafael Canogar, Luis Feito, Juana Francés, Manuel Rivera, Pablo Serrano, Antonio Saura y Eusebio Sempere, entre muchos otros.

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