HOMENAJE JERÓNIMO JACINTO DE ESPINOSA

HOMENAJE JERÓNIMO JACINTO DE ESPINOSA

ESPACIO EXPOSITIVO

Fechas: Del 10 de mayo de 2017 al 14 de enero de 2018. Prorrogado hasta el 24 de junio de 2018.

Lugar: MUBAG, Planta Baja

Organiza: MUBAG

Procedencia de las obras: Colección Artística Diputación de Alicante y Depósito Fundación Elisa Tomás Yusti.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Conferencia El arte en Alicante en tiempos de Espinosa. Los templos y su dotación mobiliar, a cargo de Alejandro Cañestro Donoso, Doctor en Historia del Arte y profesor de la Universidad de Alicante. Fecha: 26 octubre 2017. Hora: 20:00h.

Concierto Homenaje a Jerónimo Jacinto de Espinosa, interpretado por el cuarteto “The Entertainers Teachers”. Fecha: 21 septiembre 2017. Hora: 19h.

Conferencia Vida y obra del pintor Jerónimo Jacinto de Espinosa (1600-1667), a cargo de Lorenzo Hernández Guardiola, Doctor en Historia del Arte y Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Fecha: 1 junio 2017. Hora: 20:00h.

Al cumplirse el 350 aniversario del fallecimiento de Jerónimo Jacinto de Espinosa, pintor natural de Cocentaina y excelente representante del arte valenciano del siglo XVII, la Diputación de Alicante ha considerado rendirle un homenaje, exponiendo en el MUBAG, las dos únicas obras que atesora en su Colección: San Pedro Mártir y la atribuida Dormición de la Virgen, depósito de la Fundación Elisa Tomás Yusti.

Su carrera pictórica, desarrollada enteramente en Valencia, estuvo marcada por los numerosos encargos solicitados por una clientela devota y piadosa perteneciente a órdenes religiosas, al alto clero y a la nobleza. Encargos que no le permitieron una gran experimentación, pero sí la creación de un estilo uniforme y muy personal con rasgos inconfundibles, que le convirtieron en el único protagonista de la escena artística valenciana tras la muerte de los Ribalta.

Su extensa producción artística, centrada en la representación de asuntos religiosos y en el cultivo del retrato, se enmarca dentro del naturalismo tenebrista. La monumentalidad en las composiciones, el intenso tratamiento lumínico basado en el claroscuro, y la gama de tonalidades utilizadas entre las que destacan los tonos terrosos, dotaron a su obra de una gran viveza y expresividad.

Con este homenaje brindamos una nueva oportunidad de conocer a esta figura que consagró por entero su vida al arte y a la que hace dieciséis años dedicamos una completa exposición en este mismo museo.

GOYA. Testigo de su tiempo

GOYA. Testigo de su tiempo

Fechas: Del 23 de marzo al 11 de junio de 2017

Lugar: MUBAG, 2ª PLANTA

Organiza: Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana

Colabora: MUBAG, Museo de Bellas Artes de Alicante

Comisaria: Maria Toral

Procedencia de las obras: Colección particular

PASES GUIADOS SÁBADOS 18:30h Y DOMINGOS 12:00h. Actividad gratuita. Plazas limitadas. Inscripción previa llamando al 965 146 780.

Ilusionado en que la estampa, recurso empleado por la Ilustración, difundiera e informara de las barbaries de una España empañada por el régimen absolutista y despertara el deseo en el pueblo de abrazar la libertad, Francisco de Goya realiza de manera ingente dibujos que luego pasa a la plancha en cuatro series: Los Caprichos, Los Desastres de la Guerra, La Tauromaquia y Los Disparates.

La exposición recoge los tres últimos álbumes. Goya los graba como vía de escape a sus sentimientos y concibe estos nuevos temas con tal modernidad que los convierte en atemporales y en predecesores de las imágenes que nos conmueven a diario en los medios sobre nuestro mundo contemporáneo e irracional.

Los Desastres de la guerra (1810-1820)

Goya fue testigo de excepción de la guerra de la Independencia. Con dolido anotar toma imágenes del conflicto, pero no las copia, es la visión independiente y moderna de un artista ante la guerra en la que la muerte siempre está omnipresente y los protagonistas son las víctimas de ambos bandos. El valor de la serie está en la brutalidad conceptual, es una crítica a las consecuencias de las guerras, a la violencia, al sufrimiento, a la insolidaridad del hombre, un argumento que sigue de plena actualidad.

La Tauromaquia (1814-1816)

Por necesidad o por censura, Goya cambia de tema en esta serie y representa el espectáculo del toreo. Sus estampas nada tienen que ver con otras de la época sobre el mismo asunto. Amante de la lidia, el artista se centra  en la representación dramática de sucesos reales en torno al toro. Un tema controvertido en su época, al igual que en la sociedad actual, en la que algunos sectores se cuestionan sobre lo que ocurre en los ruedos y en otras fiestas alrededor de este animal.

Los disparates (1815-1824)

Es el álbum más enigmático de Goya, compuesto por grabados que alcanzan la perfección técnica. En ellos conjuga la representación de la realidad y de su mundo interior, onírico y fantástico para  denunciar los vicios, debilidades y perjuicios del hombre. Dieciocho estampas cargadas de subjetivismo y surrealismo que cuestionan el irracional comportamiento humano, el mismo que dos siglos después se mantiene latente en nuestra sociedad.

SENDEROS A LA MODERNIDAD. Pintura española de los siglos XIX y XX en la Colección Gerstenmaier

SENDEROS A LA MODERNIDAD. Pintura española de los siglos XIX y XX en la Colección Gerstenmaier

Exposición temporal: Senderos a la modernidad. Pintura española de los siglos XIX y XX en la Colección Gerstenmaier

Lugar:  MUBAG, 2ª PLANTA

Fechas: del 27 de octubre de 2016 al 15 de enero de 2017

Comisaria: Marisa Oropesa

Procedencia de las obras: Colección particular Hans Rudolf Gerstenmaier

¡Visitas guiadas los sábado a les 18:30h! Los sábados, 24 de diciembre y 31 de diciembre no se realizarán, el museo está cerrado.

Desde el 29 de octubre hasta el 14 de enero se realizaran los sábados pases guiados a la exposición. Imprescindible inscripción previa en el teléfono del museo  965 14 67 80. Plazas limitadas. Actividad gratuita.

La exposición titulada Senderos a la modernidad. Pintura española de los siglos XIX y XX en la colección Gerstenmaier,  muestra una selección de setenta y siete obras, entre pinturas y dibujos, pertenecientes a la colección de Hans Rudolf Gerstenmaier, que nos permitirán adentrarnos en la pintura española de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, a través de los artistas más importantes de aquellas décadas.

La muestra llega al MUBAG, por medio del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana, después de exponerse recientemente en el Museo de Bellas Artes de Badajoz, y en el Museo de la Pasión de Valladolid.

La pintura española del siglo XIX está dominada por la sombra de la maestría de Francisco de Goya, a pesar de ello los artistas son capaces de iniciar un género de paisaje que sustituye la atmósfera irreal y pintoresca  del paisajismo romántico por la observación del natural.

La colección Gerstenmaier recoge ese panorama variado de estilos con predominio del paisaje. Figuras del fin del siglo como Agustín Riancho o Aureliano de Beruete, se entrelazan con otros artistas que fueron renovadores del paisajismo español cercanos al impresionismo e iniciadores de una concepción personal del paisaje fueron  Darío de Regoyos o Martín Rico y a ellos se une la escuela paisajista mediterránea que se desarrolla en Valencia con pintores como Joaquín Sorolla, José Garnelo y Alda o José Navarro Llorens.

 

 

Sin olvidarnos de la importante escuela paisajista catalana de finales de siglo en la que sobresalen figuras como Joaquín Mir o Eliseo Meifrén. Destacan además otros representantes del modernismo catalán como Isidro Nonell, con sus expresionistas cuadros de gitanas, o Hermen Anglada Camarasa.

La exposición abarca otros géneros artísticos muy presentes en el panorama de finales del siglo XIX  y comienzos del siglo pasado como fue el del retrato con obras de Ignacio Zuloaga y Ricardo Canals.

Todos estos artistas y muchos más, un total de treinta, como Francisco Domingo y Marqués, Fernando Alvarez de Sotomayor, el zaragozano Francisco Pradilla Ortiz o el gran maestro Carlos de Haes están presentes en esta exposición.

EL ARTISTA DESTACADO. LORENZO CASANOVA (1844-1900)

EL ARTISTA DESTACADO. LORENZO CASANOVA (1844-1900)

Espacio dentro de la muestra permanente EL SIGLO XIX EN EL MUBAG. De la formación a la plenitud de un artista.

Desde el 21 de julio de 2016 hasta el 21 de julio de 2017. PRORROGADA HASTA EL 14 DE ENERO DE 2018.

Primera Planta

Organiza: Área  de Cultura-MUBAG

El Museo de Bellas Artes Gravina expone, después de 122 años sin mostrarse al público, la obra Los primeros pasos del pintor Lorenzo Casanova Ruiz.

Esta cuarta edición de «El artista destacado» es muy especial, ya que se rinde homenaje a Lorenzo Casanova, artista formado en las Reales Academias de Bellas Artes españolas y pensionado en Roma por la Diputación de Alicante, quien a su regreso y tras un primero intento en Alcoy, se traslada a Alicante y funda en 1886 la primera Academia de Pintura, hito que hoy conmemoramos.

La obra que presentamos, Los primeros pasos, formó parte de la magna exposición de Bellas Artes de Alicante en 1894, organizada por Casanova y en la que participaron sus alumnos, la mayoría presentes en El siglo XIX en el MUBAG, junto a algunos de los mejores pinceles de la época como Sorolla o Pinazo. Gracias a la labor de mecenazgo de la familia Sánchez Mateo, Alicante recupera este lienzo que ha estado en posesión de la familia del escritor Gabriel Miró 115 años, la mayor parte del tiempo en Madrid, desde que en 1901 Teresa Miró, viuda de Casanova, se la regalara a su sobrino Gabriel con motivo de su enlace matrimonial con Clemencia Maignon.

Os invitamos a descubrir el sorprendente montaje que acompaña al exqusito lienzo Los primeros pasos y que os hará disfrutar de la obra de una manera especial y evocadora.

VARELA INÉDITO

VARELA INÉDITO

Bèrnia desde el Trestellador, Emilio Varela Isabel.

 

 

Varela Inédito. Espacio dentro de la exposición Emilio Varela en la colección de Diputación de Alicante.

Del 6 de julio de 2016 al 24 de octubre de 2017

Planta Baja. Sala Emilio Varela

Emilio Varela y su obra pictórica continúan sorprendiendo con el descubrimiento de nuevos rasgos de su personalidad y con obras inéditas. Su sencillez e introversión reflexiva y silenciosa le hicieron parecer de ánimo vacilante, apocado y temeroso, lo que enmascaró su elevada inteligencia y exquisita sensibilidad humana y artística.

Poseedor de una conciencia creadora, su percepción estética de la ciudad de Alicante y de los valles y cumbres de Aitana, que fueron sus lugares predilectos y su paraíso emocional, los plasmó en sus obras pictóricas con una visión nueva, más clara, más honda, como iluminadas con proyección de infinito o eternidad.

Amante de la paz, devoto de la amistad y con silente pasión por la cultura, atesoró valores que muestran gran parte de sus cuadros, especialmente los que pintó en el período de 1920 a 1936.

En su formación cultural tuvo gran influencia su relación con relevantes personalidades. Es conocido que fue alumno predilecto de Sorolla -quien escribió en una foto «A Varelita, que ve el color mejor que yo»- y también que fue amigo de Germán Bernácer, de Oscar Esplá, de Gabriel Miró, de Juan Vidal y de otros ilustres alicantinos, siendo desconocida hasta ahora su fecunda relación con importantes creadores de las vanguardias del siglo XX entre los que figuran varios poetas de la Generación del 27 como Pedro Salinas y Jorge Guillén, pintores como Vázquez Díaz, compositores como Ernesto Halfter, el musicólogo Adolfo Salazar y otros intelectuales por los que fue apreciado hondamente, compartiendo con ellos muchas jornadas en Sierra Aitana.

La rica personalidad de Varela,  en buena parte inédita, se nos descubre lentamente con la aparición de documentos hasta ahora desconocidos: cartas que revelan un elevado espíritu, nobles deseos y emociones: «… un barquito de velas blancas, como alas de ave en vuelo de paz… de paz.. ¡de PAZ!… Muchos recuerdos a las cumbres, pinos, pájaros, aguas y aires de nuestra Aitana» dice en una de 1938-, o fotografías interesantísimas como las que aquí mostramos de Varela con destacadas personalidades. Permanecen igualmente inéditos muchos de sus cuadros, celosamente guardados en espacios preferentes de hogares, despachos e instituciones españolas, así como en Santiago de Chile, Londres, Manila, Nueva York y en otros lugares lejanos e insospechados. El afán por poseer y disfrutar sin límite las pinturas que impresionan hondamente a sus propietarios ha impedido que hayan podido verse buena parte de ellas. Las cuatro inéditas que aquí se exponen, cedidas por la familia Sánchez Mateo, son parte de una de esas colecciones reunidas con pasión por su pintura.

Manuel Sánchez Monllor

Mayo 2016

ANTONIO FILLOL (1870-1930). NATURALISMO Y MODERNISMO RADICAL

Desde el 30 de junio al 25 de septiembre de 2016

Organiza: Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana.

Sala de exposiciones de la Segunda Planta

PASES GUIADOS a la exposición todos los sábados a las 18:30h. 

Imprescindible inscripción previa en el teléfono del museo 96 514 67 80. Plazas limitadas. Actividad gratuita. Si el mismo sábado de la visita a las 12:00h no hubiera ninguna reserva, esta se cancelará. Gracias y disculpen las molestias.

Antonio Fillol es uno de los artistas valencianos más particulares y atípicos de su generación, tanto por la forma como por el contenido de sus obras. A pesar de ser un pintor valorado en vida por un sector avanzado de la crítica, su obra no goza hoy del reconocimiento que debiera, siendo un artista a reivindicar por la actualidad y sincronía con el momento presente. Fillol cultivó con brillantez diferentes géneros pero fueron la pintura social y la de género las que mayores éxitos y prestigio le proporcionaron, siendo también un agudo y profundo retratista, así como un refinado paisajista. Sus creaciones brillan con luz propia dentro del panorama de la pintura social de su tiempo y resisten la comparación con la de cualquier otro artista europeo; creaciones polémicas y controvertidas, como fue el caso de La bestia humana (1897) o El sátiro (1906), que hablan con claridad de una conciencia social y sentido crítico que hacen de la pintura un arma de estímulo y reflexión. La casi totalidad de su obra es fruto de la cultura del naturalismo del fin de siglo, con la idea de hacer de la pintura un documento verídico y de análisis de las pasiones humanas. La crudeza y radicalidad de algunos de sus temas establecen un vivo contraste con el naturalismo edulcorado y sentimental que prácticamente desarrollaron la mayoría de los artistas de ese período. Si en pintura puede hablarse con propiedad de un «naturalismo radical», más o menos afín o equivalente al que se desarrolla en el terreno literario, pocos lo representan mejor que Fillol. Los dibujos entre pintura y la literatura de Blasco Ibáñez son muy intensos durante un período. Aunque estamos en otro tiempo y contexto, podríamos decir que Fillol, por la crudeza provocativa de una parte de sus obras, podría considerarse el Courbet español del fin de siglo.

Sus orígenes son humildes. Es hijo de un zapatero del barrio del Carmen de Valencia, en cuyo taller tuvo que trabajar un tiempo hasta que pudo centrarse de pleno en la pintura. El esfuerzo en el aprendizaje le permitió avanzar de manera segura en el dominio del oficio.

Varios artistas valencianos de la misma generación se desplazaron a Madrid para asistir al taller de Sorolla (Benedito, Mongrell, Andreu), mientras Fillol permanece en Valencia, y desde allí comienza a desplegar una intensa actividad y planificación expositiva, pues fue muy activo en su proyección exterior, participando en muestras de todo tipo y viajando por distintos países como Francia e Inglaterra. Es un artista culto e informado que trabó amistad con personalidades destacadas del mundo de la cultura. Y de la política.

Fillol será también un artista atraído por la representación del mundo popular: los tipos populares le atrajeron como algo más que una imagen pintoresca o folklórica. Siguiendo en ese sentido la tradición de la gran pintura española, Fillol los ve como paradigmas de autenticidad y carácter. Como buen naturalista busca que sus obras sean verdaderos análisis sociológicos, llevando su influencia al terreno psíquico y fisiológico con el fin de investigar las pasiones humanas, ideando grandes composiciones donde aborda temas tan de actualidad como la prostitución, el abuso de menores, la miseria, la violencia, el abandono, la ignorancia o la superstición. Algunos de sus cuadros fueron motivo de escándalo, como sucedió con El sátiro, que ahora se puede ver por primera vez restaurado.

Hay un momento moderno de su pintura entre 1902 y 1906. Luego su creación se escora al regionalismo, sin perder la brillantez y el vitalismo que le caracteriza.

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