DE PAISAJES, PASEOS Y PAISANOS. PORCAR, LAHUERTA, VARELA.

Del 26 de abril al 1 de julio de 2018

2ª planta MUBAG

Organiza: Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana

Comisaria: Victoria E. Bonet

A finales de los años 20, Valencia conoce un periodo de revitalización artística. Las exposiciones, las conferencias y las reuniones constituyeron un acicate para la revitalización y dinamización de nuevas vías de producción artística. Emilio Varela (1887-1951), Genaro Lahuerta (1905-1985) y Juan Bautista Porcar (1889-1974) vivieron esta etapa de florecimiento en nuestra región, se vieron afectados por el conflicto de la Guerra Civil y conocieron una evolución marcada por su formación, su experiencia personal y sus referentes pictóricos. En ellos, el paisaje adquiere un particular protagonismo. Aunque se manifieste con temas y estilos diferentes, se puede percibir en sus cuadros un argumento similar de búsqueda introspectiva y esencial.

A partir de las enseñanzas recibidas de su maestro Joaquín Sorolla, Varela supo desarrollar una manera propia que se aproxima a las vanguardias. Los paisajes naturales o urbanos alcanzan una simplicidad formal y, al mismo tiempo, le permiten revelar en sus interpretaciones un sentimiento íntimo no exento de emotividad. La suya es una mirada sensible y extremadamente personal sobre la riqueza del paisaje alicantino que se ha relacionado en más de una ocasión con Azorín y Miró. El pintor castellonense Porcar, también escultor y arqueólogo, descubre en el paisaje un medio de investigación y expresión. Se movió, como otros paisajistas contemporáneos, entre pinares, marjales y montañas; sin embargo, quizás sean sus vistas urbanas las que encierran un particular interés. En ellas, las vías del tren, los postes telegráficos, los cables o las humildes viviendas de los suburbios dominan la composición, junto a sus imponentes celajes. En el ideario de Lahuerta, la luz, el color y la síntesis plástica son piezas esenciales del arte y de la poética que inspira sus obras. La definición del artista como puro ojo contemplante puede justificar que algunos de sus paisajes pierdan el nombre y la localización para recrear una composición anónima donde el cromatismo y el trazo de la pincelada son su razón de ser.

La exposición se dedicada a la producción paisajística de Porcar, Lahuerta y Varela, que es fruto de una profunda indagación pictórica que hizo madurar estilos que muestran, en su singularidad, algunos aspectos comunes. Son el testimonio de un relato vital y un itinerario sentimental que se describen a través de cada uno de los escenarios naturales o urbanos. Todos ellos constituyen un complejo mosaico de miradas que habla de una constante evolución formal, pero también de una admiración profunda por el género. Su producción ofrece un panorama de la riqueza natural de nuestras comarcas y localidades y son un retrato personal e íntimo del lugar al que pertenecemos. No está de más recordarlo de vez en cuando.

EMILIO VARELA. EL LABERINTO LUMINOSO

Del 30 de noviembre de 2017 al 1 de abril de 2018.

2ª planta MUBAG

Organiza: Área de Cultura de la Diputación de Alicante-MUBAG

Colabora: Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana

Comisario: Jordi Navas

Visitas guiadas gratuitas los sábados a las 18:30h. Reservas 965146780.

Propiedad de las obras: Diputación de Alicante, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Ayuntamiento de Alicante, Fundación Banco Sabadell, Fundación Caja Mediterráneo, Fundación Frax y Familia Sánchez Mateo.

El Laberinto Luminoso presenta un Varela vanguardista, experimental e integrado en la cultura artística de su tiempo. Con una obra vasta, buena parte de ella pendiente de investigar, que se ramifica en variantes técnicas, estéticas y expresivas.

Un artista comprometido con un tiempo histórico, con un territorio identitario (Alicante y su provincia) y con una ética inquebrantable (el idealismo de corte humanista que dominó la escena intelectual antes de la guerra). Ya en su madurez, Varela fue un intelectual atrapado por la inanidad moral y cultural del franquismo de provincias y por sus propios problemas mentales y emocionales.

Esta exposición está planteada como un viaje. Un itinerario físico que reconstruye la geografía vareliana y el significado de su mirada. Un recorrido estético-perceptual que se inspira en las aportaciones de la neurociencia y dibuja las circunvoluciones de una mente consciente. Un camino no lineal marcado por los altibajos de sus experiencias emotivas y de los sentimientos que estas desencadenaron. Un trayecto vital salpicado de vivencias formativas, sociales y políticas, que le condujeron en múltiples direcciones y ante las cuales Varela siempre reaccionó desde la conciencia artística.

Un marco para conocer los principales componentes de su credo estético, para comprender los procesos de su pintura y para asistir a la invención de un mundo propio, que se reedita en cada manifestación del color.

Porque a pesar de todos los vericuetos de este laberinto, Varela fue ante todo un artista tenaz, devoto de la pintura, innovador, experimental, vanguardista y con una irreductible capacidad de seguir buscando y avanzando. Compañero de andanzas y referente de una generación de intelectuales y artistas alicantinos conectada con los principales movimientos culturales de España.

Sigamos sus pasos y busquemos, a través en este Laberinto Luminoso, la revelación sensible y la verdad intrínseca del arte.

 

 

eo.

 

EL MUNDO DE LOS MADRAZO. COLECCIÓN COMUNIDAD DE MADRID

Lugar:  MUBAG, 2ª PLANTA

Fechas de celebración: Del 28 de julio al 15 de octubre

Comisarios: Montserrat Martí Ayxela y Carlos González López

Procedencia de las obras: Colección Comunidad de Madrid.

Organizadores: Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana y Diputación de Alicante.

Visitas guiadas gratuitas los sábados: Agosto 19:30h y Septiembre-Octubre 18:30h (Inscripción previa 96 514 67 80).

El Mundo de los Madrazo. Colección de la Comunidad de Madrid

Esta sugestiva exposición presenta a cinco pintores de la saga mas célebre e influyente del ámbito artístico decimonónico español. La colección pertenece a la Comunidad de Madrid desde 2006, gracias a una dación por pago de impuestos por parte de los descendientes directos de los pintores: María Teresa de Madrazo y Madrazo (hija única del pintor Luis de Madrazo Kuntz) y su esposo, Mario de Daza y Campos, que conservaban en su domicilio de Madrid un patrimonio extraordinario con obras de estos pintores.

La colección formaba un conjunto homogéneo, y a la vez cerrado, que había estado conservado en la esfera de la intimidad de la familia Madrazo, rasgo que la convierte en un legado excepcional. Existe un valioso testimonio que nos muestra cómo se hallaban las obras tras el desmantelamiento de la casa. Juan José Daza, heredero final de este patrimonio, abrió las puertas de su casa al fotógrafo Juan Manuel Castro Prieto, Premio Nacional de Fotografía, quien realizó una serie denominada con el sugerente nombre de “La seda rota”, en la que se puede ver el ambiente y el contexto en el que se encontraban estas obras.

A través de sus obras recorremos diferentes corrientes artísticas del siglo XIX. Tres generaciones de pintores nos transmiten el pulso de su tiempo: José de Madrazo Agudo, sus hijos Luis y Federico de Madrazo Kuntz, y los hijos de Federico, Raimundo y Ricardo de Madrazo Garreta. La exposición permite un conocimiento de las biografías de los pintores y de los representados y al mismo tiempo una lección sobre el arte del siglo XIX español. José nació en 1781 y Raimundo falleció en 1920, así el camino cronológico de la muestra abarca un siglo de nuestra historia y los cuadros nos revelan los estilos pictóricos de entonces: neoclasicismo, romanticismo, realismo o iluminismo.

Los Madrazo fueron pintores de éxito reconocidos y admirados internacionalmente. Artistas cosmopolitas e infatigables viajeros, completaron su formación en París y Roma ciudades en las que se relacionaron con las Instituciones y los artistas mas influyentes de la época. Desde sus importantes cargos oficiales en el Museo del Prado, la Academia y la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, José y Federico, pintores de Cámara, ejercieron de árbitros del arte español decimonónico. Los Madrazo triunfaron como retratistas y posaron para ellos prestigiosos políticos, literatos y artistas de su tiempo, además de la aristocracia y la burguesía. Se transmitieron generacionalmente la habilidad en la captación del carácter de los representados que pintaron con depurada maestría. La muestra reúne “los tesoros” de temática costumbrista, religiosa y retratos recopilados y guardados por Mª Teresa de Madrazo y Madrazo. Obras que permiten al espectador un conocimiento de los hábitos y modas decimonónicas y dan rostro a una extensa familia que también destacó en el ámbito de la literatura, la arquitectura y la música.

LA RENOVACIÓN DEL PAISAJE EN MUÑOZ DEGRAIN

Exposición: Reconocimiento Internacional. “La renovación del paisaje en Muñoz Degrain”

Organiza: MUBAG, Museo de Bellas Artes Gravina

Lugar: MUBAG, 1ª PLANTA, dentro de la exposición permanente EL SIGLO XIX EN EL MUBAG. De la formación a la plenitud de un artista

Fechas: Del 20 de julio de 2017 al 24 de junio de 2018

Procedencia de las piezas: Museo de Bellas Artes de València

Considerado como uno de los más originales renovadores de la tradición del paisaje español, Antonio Muñoz Degrain, pintor único y revolucionario, consiguió gracias a su libertad artística fama y prestigio internacional. Admirables reconocimientos que nos llevan a dedicar a este artista valenciano un espacio en el MUBAG dentro de la espléndida exposición EL SIGLO XIX EN EL MUBAG. De la formación a la plenitud de un artista.

Este maestro indiscutible del paisaje asombró desde su juventud con una extraordinaria modernidad frente al academicismo clasicista de sus contemporáneos. Con su imaginación desbordada, desarrollada en sus múltiples viajes, y con su atrevida paleta de colores, definida como una auténtica fantasía cromática, convirtió simples parajes en imponentes escenarios naturales.

En la variada selección de paisajes, escogidos para nuestra muestra, procedentes de la colección que atesora el Museo de Bellas Artes de València, os invitamos a descubrir su impronta romántica, su fascinación por el exotismo y su personalísima interpretación de la naturaleza.

ESPAI DE TELLES

Horario de apertura: De martes a viernes de 10:00 a 20:00h, sábados de 10:00 a 18:00h y domingos de 10:00 a 14:00h. Lunes cerrado.

Este espacio es el primer espacio dedicado a la primera infancia en un museo español. La iniciativa surge del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana que ha vuelto a contar con Arquilecturas para el desarrollo de este proyecto.

El espai de telles del MUBAG se organiza a partir de cuatro mesas de luz recuperadas de los fondos del CMCV y a su alrededor se crea una volumetría que posibilita una mayor superficie de exploración y que busca su inspiración en la técnica del origami. El suelo se repliega para que la actividad se despliegue, a partir de la repetición de figuras poliédricas que invitan a recorrer y habitar el espacio.

En de telles no hay instrucciones, no las busque, no las imponga; los niños y niñas con su curiosidad innata sabrán hacer, construir, observar, gatear, tocar, oler, componer y descomponer, encontrar un reflejo por abajo, por arriba, por un lado o por el otro, de forma individual o colectiva.

SUELO DE LUZ. Espacio de experimentación, investigación, e inmersión, en el que la luz y sus diversas formas son abordadas a través de la exploración.

ESPEJO. Se trata de uno de los elementos más importantes en el desarrollo de los niños durante los primeros años de edad y ayuda al desarrollo de tres áreas fundamentales: conocimiento de uno mismo, conocimiento del entorno y el lenguaje.

COLOR Y FORMA. El espacio se pliega en triángulos donde el color y la forma no están disociados. El empleo del color en la sala está unido a la forma de los materiales, con los que imaginar y crear.

 

NUEVA OBRA EN “EL SIGLO XIX EN EL MUBAG”

INCORPORACIÓN DE LA OBRA ¡Y el mar siempre azul! DE ANTONIO FILLOL EN LA EXPOSICIÓN EL SIGLO XIX EN EL MUBAG. De la formación a la plenitud de un artista

Primera Planta.

Del 18 de mayo de 2017 al 18 de mayo de 2019.

Depósito de dos años del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, que se presentó al público el 18 de mayo de 2017, coincidiendo con la celebración del Día Internacional del Museo.

Por la relevancia del artista Antonio Fillol del que se realizó una exposición titulada “Antonio Fillol Granell (1870-1930). Naturalismo radical y modernismo”, organizada por el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana, el año pasado en el Museo de Bellas Artes, Gravina, MUBAG, se ha aceptado por la Diputación de Alicante el depósito que ofertó el mencionado consorcio, a título gratuito, por un periodo de dos años de una de las obras que formó parte de la exposición: ¡Y el mar siempre azul!

Aunque Fillol cultivó con brillantez diferentes temas, fueron la pintura social y la de género las que mayores reconocimientos le proporcionaron y en las que más empeño puso, aunque fue también un agudo y profundo retratista así como un afinado paisajista.

La casi totalidad de su obra se encuadrada de manera decidida en la cultura del naturalismo del Fin de Siglo. Fillol indaga en factores sociológicos y psíquicos con el propósito de hacer de la pintura un documento verídico y de análisis de las pasiones humanas. La crudeza y radicalidad de algunos de sus temas establecen un vivo contraste con el naturalismo edulcorado y sentimental que prácticamente desarrollaron la mayoría de artistas de su tiempo.

Para él la pintura debía ser algo más que una tela bien pintada, el alma de la obra tenía que imponerse al brochazo artificioso y deslumbrador. La sinceridad de su trabajo, no sólo se evidencia en los cuadros de marcado carácter social, algunos de ellos verdaderos documentos periodísticos de conflictos acontecidos en Valencia y vividos por el propio artista, sino también en su serie de personajes arquetipos y en los retratos, a los que infundió una gran carga psicológica, en los paisajes de la montaña o de la Albufera, que descubrió para la pintura y en las escenas de tradiciones y costumbres valencianas.

Fillol fue a la Exposición Nacional de 1912 con dos obras muy elaboradas, que representan perfectamente el cambio que se está produciendo y la diversidad de sus registros. Uno era una pintura de temática social y el otro un retrato de un tipo popular urbano: Mister May y ¡Y el mar siempre azul! depositada por el Consorcio y que encaja a la perfección con sus compañeras de este bloque de “Exposiciones y Premios”, en las que la temática social y de tragedia son las protagonistas. Sobre todo con La última borrasca de Heliodoro Guillén,  en el que se narra otro acontecimiento fatídico tras un temporal en la mar.

Os animamos a contemplar de cerca esta espectacular obra.

 

 

Pin It on Pinterest