CASANOVA RUIZ, LORENZO

Juego de niños, Lorenzo Casanova. Óleo sobre lienzo 65x39,5 cm.

CASANOVA RUÍZ, LORENZO (Alcoy, 1844- Alicante, 1900)

 

Nació en Alcoy en 1844, desde muy joven se mostró débil y enfermizo, posiblemente la reflexión y abstracción de lo cotidiano le despertaron su vocación artística. A temprana edad se traslada a Valencia para ingresar en la Academia de Bellas Artes, donde no debió permanecer mucho tiempo, ya que hay documentos que lo sitúan en 1864 en la Villa y Corte. Es en Madrid donde verdaderamente se forma el Casanova que hoy conocemos, sus visitas al Museo del Prado, su admiración por las obras de El Greco, Velázquez, Ribera y su magisterio bajo la mano de Federico Madrazo en San Fernando, marcarán su tendencia al retrato, al cuadro de género e incluso el de carácter intimista y natural, con un dibujo tomado del natural y una composición exquisitamente armónica de la escena. Fue compañero de estudios de Rosales y Fortuny, pensionado en Roma por la Diputación Provincial de Alicante en 1874, pensión que prorrogó unos años más, permaneciendo en la ciudad eterna hasta que el acontecimiento familiar del fallecimiento de su padre en 1879 le obliga a regresar a su ciudad natal. Allí se casará en 1885 con Mª Teresa Miró, tía del escritor Gabriel Miró. La imposibilidad de tener hijos hace que Casanova se vuelque hacia el tema infantil como pintor y como gran profesor de los alumnos de la Academia que abre en Doctor Gadea y dónde han tenido su primera formación muchos de nuestros pintores: Parilla, Pericás, Bañuls, Rafael Hernández, entre otros.

Otras obras de interés:

CABRERA CANTÓ, FERNANDO

¿Necesita usted modelo?, Fernando Cabrera Cantó, 1901. Óleo sobre lienzo, 200x128 cm.

CABRERA CANTÓ, FERNANDO (Alcoy, 1866-1937)
Nació en Alcoy el 8 de octubre de 1866. Inicia sus estudios en San Carlos de Valencia, donde es condiscípulo de Sorolla, continuándolos en Alcoy y en Alicante con Lorenzo Casanova. En Madrid sigue su carrera de la mano del pintor Casto Plasencia. En 1890 consiguió una medalla de segunda clase en la Exposición Nacional de ese año con Huérfanos. En 1891 la Diputación Provincial alicantina le concede una pensión para permanecer en Roma tres años y ampliar sus estudios, y de donde remite el cuadro Tierra, que alcanza una segunda medalla en la nacional de 1892. Sigue cultivando premios, en 1902 consigue la medalla de bronce por ¿Necesita usted modelo? en el Salón de París, mismo lugar donde en 1906 se le otorgará la de oro por su óleo de grandes dimensiones Al abismo. Su consagración internacional fue en la Exposición Universal de San Francisco de California de 1915 con su célebre El santo del abuelo.

En su obra cabe distinguir dos etapas, una primera influenciada por su estancia romana con una pintura llamada de “argumento” Náufragos y otra inclinada hacia el costumbrismo valenciano El pan nuestro de cada día y el paisaje tras el descubrimiento de la Sierra de Mariola, Aitana, etc. todo ello bajo el luminismo sorollista, pero sin llegar a reducir a manchas la figura humana como el caso del gran pintor. También trabajó la pintura religiosa, decorando iglesias de Santa María, San Jorge y San Mauro y San Francisco de su ciudad natal.

Otras obras de interés:

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